
Esta vez le dejamos nuestro espacio a Leandro Palazzo, conductor del programa radial Mira Quien Habla, quien cercano al periodismo decidió contarnos un poco la historia de esta paradigmatica foto que aún hoy sacude al mundo.
La imagen de la niña vietnamita escapando desnuda del bombardeo estadounidense durante la Guerra de Indochina (Vietnam) en 1972 es, indudablemente, una de las fotografías más emblemáticas de la historia del fotoperiodismo a nivel mundial. Fue tomada por el fotógrafo local Nick Ut, quién se encontró con la escena sorpresivamente y, luego de gatillar su cámara, se vio obligado a socorrer a la niña de 9 años que sufría quemaduras en todo el cuerpo.
Nick Ut obtuvo por la imagen el prestigioso premio Pulitzer y un importante reconocimiento universal, incluso fue enaltecido por el gobierno norteamericano, que luego de la publicación de aquellas crudas imágenes quedó expuesto ante la mirada de millones de testigos a la distancia. Sin embargo, más allá de la consagración profesional de Ut que permitió dar a conocer una realidad prácticamente desconocida sobre la ofensiva militar estadounidense, la vuelta al globo de aquella imagen fue el punto de partida para una nueva etapa de control sobre el trabajo de la prensa durante episodios bélicos o sucesos dramáticos en el mundo.
Desde entonces, el trabajo del periodismo gráfico sufrió una fuerte restricción que aún perdura en la actualidad y solo permite mostrar una realidad sesgada, durante el transcurso de determinados episodios, bajo la excusa de evitar el sensacionalismo. Los gobiernos, mediante la censura de lo que consideran negativo para su imagen, muestran ante los ojos de los espectadores el semblante menos atroz y prohíben la difusión de imágenes que puedan llegar a alterar la opinión pública. Pero la cuestión es que si hay guerra, hay muertos, y eso no se puede ocultar.
Si bien en la actualidad la tecnología permite que todos podamos ser fotógrafos, ya no existen esas fotografías - como la de esta niña - que reflejen una realidad silenciada y que se transformen en íconos mundiales. Sin ir más lejos, pareciera que la última gran guerra fue la de Vietnam y sin embargo vivimos en conflicto. Hay guerra en Medio Oriente, en Afganistán, y hasta incluso en Estados Unidos, pero ¿alguien tiene registro alguno de la magnitud de estos enfrentamientos?
Cuando observamos imágenes del atentado a las Torres Gemelas, en septiembre de 2001, solo podemos ver humo y escombros, pero de las víctimas poco conocemos. A veces una fotografía puede causar impresión y hasta ser repudiada por los espectadores, pero en situaciones tan extremas como una guerra o un atentado una imagen puede despertar en la población un sinfín de interrogantes que permitirán conocer más acerca de la historia de vida de las inocentes víctimas.
Por ejemplo, luego de la fotografía de la niña vietnamita, a nivel mundial se planteó un debate que además de poner en tela de juicio el accionar militar norteamericano en Asia, pudo dar a conocer la historia de la entonces niña que en la actualidad es una fiel abanderada de la paz mundial.
Quizás, para justificar las injustificables batallas, la censura o el intento constante de erradicar la cultura vocacional de los fotógrafos como Nick Ut sea el método más efectivo para que los gobiernos cumplan su objetivo, pero aún es posible contrarrestar este avasallamiento. El futuro no debe prescindir de aquellas imágenes que marcarán nuevos hitos en la historia, así como hoy se exhiben en los museos las imágenes de ayer, pero para eso habrá que captarlas y publicarlas. Mientras existan profesionales dispuestos a dar a conocer fehacientemente la realidad con valentía, desde su pluma o su lente, será sin dudas la guerra que más les costará ganar a los censuradores.

la primera con correspos cancheros
ResponderEliminaralto quiebre mal!
siempre me hizo flashear esta foto!
ResponderEliminarPuede ser que el autor de la foto se termino suicidando por el shok que le causo su propio trabajo?
ResponderEliminarEs terrible, para los que no saben, la niña corre totalmente aterrada porque una bomba de napalm alcanzo a la pobre criatura, y cuando una bomba de esas es ejecutada quema todo en el camino, tiene un poder de combustión mas importante que la nafta, y en este caso irrita con quemaduras letales la piel, por eso la desesperación de la pobre nena... es triste que haya gente que apoye un accionar como ese.
No, el fotografo que se suicido fue Kevin Carter. La imagen de la que hablas es la de un buitre que esta por comerse a una nena desnutrida....
ResponderEliminarhttp://1.bp.blogspot.com/_SZqqXeCx85I/SjaR1Tq7CwI/AAAAAAAAIFY/S7Bv36bmjGE/s400/kevin_Carter.jpg