Las fotografías de Nacho Iasparra redundan una a una, como una larga historia, en el paisaje difuso, melancólico. El paisaje donde la luz es minoría y como tal resiste con fuerza frente a la oscuridad.
Codo a codo con esa máxima oriental donde la luz infima invade la oscuridad y realza su valor, el portfolio de Nacho nos cuenta del lugar donde vivimos con astuta sugestión.













Preciosos.
ResponderEliminarSon fotos realmente muy buenas. Algunas parecen sacadas con Polaroid.
ResponderEliminar